lunes, 17 de diciembre de 2012

PATO Y PATA

Nos conocimos de niños
a través de la simiente
de la cola de caballo,
la avena
y el cardo.

Nos conocimos
con el polen
y la arenilla-canela incrustada en los ojos.

Amigos
con la rodillas molidas
y las especies
adobando nuestros sueños.

Sentada en el banco
con la manos abiertas:
logazas de pan,
llegabas con la nariz tensa
y traías aceite en una botella
de colonia.

De niños,nos conocimos,
compartiendo bocadillo
mientras los transeúntes
pensaban que éramos
dos locos enamorados.

Nos amamos
pero sin pasión,
porque eres
consuelo ante el engaño,
aviso de la carroña,
y un plato de sopa caliente
cuando mi cuerpo tirita
de la última resaca.

Cerebral e impulsiva,
tu y yo,
patos de la charca,
mandarinas en el frutero
y besos descafeinados.

Cuando éramos niños...

Una tormenta arreció
y húmedos guardamos Anónimo
nuestras bicicletas.

Tronaba,
el rayo partió el sauce
y nuestros rostros se fundieron
con una lengua ensortijada al alma
y nos miramos
y lloré
y tu risa se trocó en silencio.

La higuera amaneció flores.

Sin raíz,
descubriendo aliviados, 
ni sal
ni pepitas de tomate,
que no había amor.

Amic meu ,t´estim molt.
Gràcies.






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