domingo, 21 de octubre de 2012

ME GUSTA CONDUCIR OOO0000ooo

La mañana de vestido azul,

deambulando un aro de sujetador
y una anilla de baño.

Fueron las flores que en mi asfalto

las ruedas de mi bicicleta surcaban.

Y la hiedra se quedó

en un anuncio de desodorante
y no hubo ninguna sonata.

¿Dónde están los niños, los ratones,

 que habitaban  en la casa de muñecas?

El flautista,

se los llevó.

Corredores con gabardina

y camisetas de viajes urbanos
sobre el alquitrán verde.

Un, dos, tres...


Respiración entrecortada,

rodillas que son poleas 
corren a la velocidad de la brisa.

Sol mortecino,
después de la lluvia de ayer,
y matices en pantalones de ciclista.

Un, dos, tres...


Chiquillos con caballitos de hierro,

trotando tras la figura paterna
y las mujeres que comen la grasa
en un bolsillo con sacarina.

Un, dos, tres...



El ritmo de las rótulas

sobre caminos
y sentí el amor
cuando respiré
la flor de azahar
pasando por el descampado.

Me gusta montar en bici...


O, es ella la que sostiene
mis penas sin freno.

Timbre mudo al gentío

para no ser atropellado;
cambio de marchas nupciales
y ...

Un, dos, tres...

Mi corazón bombea
salpicado por los charcos-espejo,
y el sillín que me quiebra
la última vértebra de mi pensamiento.

Esquivo viento,
un insecto
y hasta los espíritus empeñados a visitar a los vivos
por la ruta de la salud.



Un, dos, tres...

Me gusta conducir...


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