martes, 18 de septiembre de 2012

ANÁLISIS DE MI VIDA

Dicen que el corazón es una víscera
con dos hemisferios:
uno lo da todo
y sin embargo amo
al que entrega nada.

Exhausta vivo delante de un río
lleno de piedras dormidas,
y chillo para despertarle del trance.

Para provocar una tormenta
y que de mi garganta
tronar de agua su cauce
se colme.

Amo a un paralelo
y a un meridiano.

Y en esta indecisión
mi abrigo de lana
se deshilacha
y el invierno cauto
como un gato
se acerca
con el calendario
por montera.

Amo a la puerta cerrada
mientras dejo que por la ventana se cuele
el aire de la cocina
de la vecina hacendosa,
el humo de un cigarro
que profana el patio
o los jadeos de dos amantes
recién encontrados después de muchos siglos.

Amo al hombre de sonrisa plateada
y entrego el alma
al de los ojos de Urraca.

Amo al que no me da nada
y al que todo
desanimo
con mis desplantes
y de lirios
verdes
le clavo
el tallo
en la  misma
diana
del desdén.

Me quedo helada,
y cabizbaja
ya que amar sin ser correspondida
y no corresponder al que te estima
es perderse en un mapamundi
mientras me asomo
a las galeradas
debajo del puente.

Norte y sur.
Tramuntana y Migjorn.

Todo y nada.




4 comentarios:

  1. Tu productividad poética me asombra. Todo y nada? Para ti, todo. Besos.

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  2. Me seduce amar un paralelo y un meridiano, entre los lirios asómanse,,,
    Poeta, un besazo a tu gallardía.

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  3. Besos Eloy y Vicente !!!!!!!!!!!!!! Gracias por seguir mi poesía...

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