viernes, 24 de agosto de 2012

MELANCOLÍA



Corretean por las aceras
las viejas hojas de períodico,
una lata roja sin chispa
y el caldo en forma de brisa de pollo instantáneo.

Añoro tantas cosas,...
El pan recien horneado
crujiendo como los pasos por la vereda del pinar.
El café con sus orgasmos
en el hornillo de gas
salpicando el papel de plata.
Un cigarro.
Un beso.
La novela que engancha
igual que el velcro a la lana.
Un abrazo de verdad
sin elásticos ni cuerdas flojas.
Una borrachera
bailando desnuda
con los pies gélidos
en la orilla.
La tierra húmeda después de amar a la lluvia.
El Sirocco.
Mi madre:la verdadera.
El sino.
Lo que no tiene nombre.
Añoro tantas cosas...


                         Lluïsa Lladó.

2 comentarios:

  1. Tremendo, Lluïsa: no tiene desperdicio.

    Besos

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  2. Jajajja Jorge me encantas,los desperdicios hay que reciclarlos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.Gracias
    Ah y me has puesto el nombre de Lluïsa...

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